martes, 16 de febrero de 2010

Las lagunas de Villafranca merecen ser conservadas


Debido a los crónicos problemas hídricos del Parque Nacional de las Tablas de Daimiel, ha vuelto a la luz pública el viejo problema de la toma de agua del río Gigüela hacia las lagunas de Villafranca. Este derecho de los habitantes de Villafranca ha sido puesto en duda y se ha intentado eliminar con la escusa de que el agua allí acumulada impedía la recuperación de las Tablas. Nuevamente se ha confundido a la opinión pública, culpando a la detracción de este exiguo caudal de la situación del Parque. Esto nos recuerda que ya se culpó hace algunas décadas a las lagunas fluviales de las márgenes del Gigüela de ser la causa de la situación de las Tablas. En aquella ocasión en un intento deseperado de conseguir a toda costa agua para las tablas, se canalizaron los ríos Gigüela, Záncara y Riánsares, desecando de manera casi permanente todas estas lagunas (Masegar, Laguna de los Santos, El Molino del Abogado, etc) de origen artificial pero que albergaban una gran cantidad de vida. Como era de esperar las canalizaciones no hicieron llegar el agua a las Tablas, pero sí empeoraron de manera evidente la situación general de la Mancha Húmeda. Desde Esparvel queremos manifestar nuestro apoyo a que las lagunas de Villafranca mantengan sus niveles hídricos, y consideramos que la conservación de las Tablas no puede hacerse a costa de la degradación de otros ecosistemas.
Por último, sería muy recomendable la restauración de los ríos canalizados con objeto de restaurar las vegas inundables y las lagunas asociadas, dado que como se ha demostrado nada tienen que ver con la situación de las Tablas.

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